miércoles, 9 de septiembre de 2009

Caminemos para arriba. Xíimbal ka’anal

Caminemos para Arriba
Xíimbal ka’anal
Reseña de un modo de sentirse Vivo.
Cima VOLCÁN TACANÁ
Por: Ing. José Alonso Novelo Mendoza


Mediados del año 2004- ¿Cómo será estar ahí arriba? Así empezó la aventura.
Marzo del 2006- Estamos en camino (José Novelo, Pablo Rivas, Allende Perez. Alain Ortega, Antonio Zumarraga, Victor Ortiz, Ignacio Rivas R., Ignacio Rivas G.). Enfrente de nosotros estaba el punto más alto de la República Mexicana, “El Pico de Orizaba” con sus 5,700 metros sobre el nivel del mar, y después de casi dos años y múltiples correos electrónicos y preparativos, ahí nos encontrábamos listos para subir el imponente volcán.

Primer reto, la Sierra Negra, llamada también Tliltépetl (náhuatl Cerro Negro) o volcán Atlitzin (náhuatl: Venerable Señor del Agua) es un acompañante de la elevación más alta de México, el volcán Citlaltépetl o Pico de Orizaba. A 4,621 metros sobre el nivel del mar, reto cumplido, logramos la Cima de Sierra Negra.
Dos días después buscamos la cima del Pico de Orizaba y no tuvimos éxito. El mal de montaña nos detuvo e incapacitados para lograr la cima, nos regresamos a Mérida.

Unos días antes de este intento nos hablaban del Volcán Tacaná. El Tacaná es un volcán de América Central, que se ubica en el límite entre Guatemala y México. Ya estábamos enrolados con el viaje a Orizaba, pero sin embargo, durante el regreso pensamos en que este volcán sería nuestro siguiente destino. Y así fue.

Nos tardamos en reiniciar nuestra actividad.

Enero 2009 – Se manda el primer correo electrónico de invitación y se reúnen a principios del mes de marzo José Novelo, Pablo Rivas, Alfredo Cano, Ronald Urcelay, Eduardo Rivas, Erik Flores.

8 de marzo de 2009, 7:00 am, Primer destino, San Cristobal de las Casas, Chiapas. La Ruta estaba programada para pasar por Palenque, sin embargo en Champotón se decide cambiar la ruta pasando por Villahermosa y tomar el camino a Huimanguillo y después a Tuxtla Gutierrez y posteriormente a San Cristóbal. Sin ningún contratiempo, llegamos a nuestro destino a las 9 de la noche.

9 de marzo de 2009, 9:00 am. Segundo Destino, Tapachula Chiapas, pasando por Comitán y Huiztla. Ahí es donde pasaríamos por los guías, José y Ernesto, en el Kiosco del centro de la Ciudad.

9 de marzo de 2009, 5:00 pm, Tercer Destino, Chiquihuite, en las faldas del Volcán Tacaná. En este punto acampamos y preparamos todo nuestro equipaje para iniciar el ascenso al día siguiente a las 6:00 a.m.

El itinerario del viaje tenía las características de que se realizaría en no mas de 9 horas, eso es lo que marcaba los letreros que estaban al pié del inicio de la ruta – escogí para este relato el segundo letrero, el primero decía que en 6 horas se hace el trayecto-. En él se especificaba cuales sería los puntos que íbamos a ir tocando y el tiempo de recorrido. Todo parecía indicar que llegaríamos a la cima alrededor de las 4 o 5 p.m. del mismo día, antes del anochecer. Acamparíamos en el Crater y al día siguiente subiríamos a la cima a ver el amanecer. Así estaban las cosas.

Nuestras mochilas contenían ropa para la ocasión, comida, agua, trastes, abrigos, geoposicionadores satelitales, cámaras, casa de campaña, bolsas para dormir, en resumen, tenían un peso entre 25 y 30 kilos cada una. Parecía que no nos faltaba nada para el camino. Nos sobraba el entusiasmo y el apoyo de nuestra familia.

6:00 de la mañana, iniciamos con la caminata, algunos abrigados, otros no tanto sabiendo que pronto, al salir el sol, habría que retirarse capas de ropa para no acalorarse. De todas formas, una hora mas tarde nos detuvimos para que parte del grupo lo haga.

Hasta ese momento la caminata denotaba cansancio por la altura. Más adelante, el ritmo que teníamos fijos en la mente con la imagen del segundo letrero se iba difuminando.

A manera de información, la cual corroboramos en sitio que cualquier descripción escrita se queda corta ante tal belleza natural y cambios súbitos de temperatura y ecosistemas; “Tacaná significa La Casa del Fuego, es un volcán activo de 4,110 msnm considerada la máxima cumbre de Chiapas y de todo el sureste del país. Al Tacaná se le llama "faro del sur" ya que es el principal punto de referencia de los habitantes del Soconusco, y dado que puede vérselo desde varias millas náuticas océano adentro, los marinos saben, avistándolo, cuándo están en aguas mexicanas. Puede considerarse muestrario de los diferentes tipos de vegetación que existen en Chiapas, se pueden encontrar bosques mesófilos, páramo tropical y chusqueal. De acuerdo a la altura del terreno sobre el nivel del mar, la selva o el bosque se pueblan de especies diferentes. En las partes bajas hay restos de selva alta que, quinientos metros más arriba, se convierten en mantos de selva de montaña y después en nubliselvas. La flora va cambiando poco a poco hasta dar paso, más allá de los dos mil metros, a zonas de pinos, encinos y coníferas. Cerca de la cima del Tacaná existe, además, el único páramo auténtico de la frontera mexicana del sur, ubicado a tres mil metros de altitud. Más arriba, los bosques desaparecen dando paso a grandes extensiones de matorrales y pastizales con tramos de suelo desnudo. Allí se forman escarcha y delgadas capas de hielo sobre aguas estancadas; durante el invierno, ocurren pequeñas nevadas.” (Fuente: CONANP).

Y seguimos caminando para arriba; los cambios de topografía dificultaba el establecer un ritmo (eso no nos sucedió en Sierra Negra) y después de 4 horas, el corazón quería salirse del pecho y la deshidratación empezó a manifestarse.

Llegamos a 2,845 msnm a una cabaña que la habitaba una familia la cual nos recibió y nos dio de comer. Ahí descansamos una hora.

Acomodamos nuestras cosas y continuamos nuestro camino, con un solo rumbo, para arriba.

El grupo, las primeras 2 horas, iba compacto, después se separó en tres grupos que nos llevábamos poco tiempo entre cada uno. Conforme fue pasando el día ese tiempo se alargaba y se convertía en impredecible. Nos unía un sonido que emitía el que iba al frente de cada grupo el cual se tenía que responder en una ocasión para saber si seguíamos caminando los de atrás, y en dos en caso de que hubiera problemas. Para el caso de que la distancia que nos separara impidiera el escucharnos, entonces los guías portaban radios, uno al frente del grupo y el otro al final.

El peso de las mochilas se incrementaba, a pesar de que buscábamos consumir el agua que traíamos a un ritmo que evitáramos la deshidratación, y como consecuencia y en teoría deberíamos de disminuir peso a nuestra carga. Ya eran las 3 de la tarde y estamos a 3,450 msnm. Nos faltaban 660 metros en vertical para lograr nuestro objetivo. Solo que habían dos situaciones, una había cambiado y otra no. Nuestro estado físico había cambiado, a la baja, y el peso de nuestras mochilas no, hasta parecía que pesaban mucho más. Entonces se tomó la decisión más importante. Paremos en ese punto (cueva del oso) y acampemos. Mañana subimos, hora de salida, 5 a.m.; tiempo aproximado de ascenso dos horas.

5 de la mañana del 11 de marzo de 2009. Ya estábamos en camino, aun no amanecía, hacía mucho frío, tanto que nuestra agua estaba escarchada. Sin tanto peso como el día anterior, solo llevando agua y cámaras, nos dirigimos a la cima. La topografía no era la misma que la que habíamos pasado el día anterior. Estaba más escarpada y con rocas sueltas. Bendita decisión de un día anterior. En algunos puntos teníamos soltar nuestros bastones para usar nuestras manos para subir a un punto más alto. Nos animábamos y la naturaleza nos regalaba paisajes indescriptibles cada que la luz del sol iba abriéndose paso en el horizonte y a lo lejos veíamos el Volcán Tajumulco el mas alto de Centro América, en territorio Guatemalteco; y del otro lado del horizonte la luna llena nos observaba e iluminaba nuestro camino. Levantamos la vista y veíamos que ya no faltaba mucho y atrás de una albarrada de rocas, ahí estaba, el crater del volcán, y se vitoreaba, ¡llegamos!...pero aun no dejábamos de ver paredes de roca en alguna parte de nuestros 360° en horizontal. Aún no llegábamos.

Un último esfuerzo, estamos cerca de la cima. En ese camino ya no importaba las 12 horas de caminata, ni el esfuerzo físico y cardiovascular de tiempo atrás, la deshidratación había pasado a otra parte de nuestro recuerdo. Solo escuchábamos nuestro interior; nuestra mente y vista esta clavada en cada paso que dábamos sabiendo que lo habíamos logrado, que en breve estaríamos en la cima. Y seguíamos caminando para arriba, (Xíimbal ka’anal).

8:00 a.m. 11 de marzo de 2009 - Ahora si, lo logramos, lo logré, finalmente estamos en la cima y nos deleitamos con un sol resplandeciente, un paisaje maravilloso y un día nuevo que nos da la bienvenida y nos bendice con el sentimiento más bello de todos, el sentirse vivo.

¿Y por qué lo hacemos? Las respuestas son las siguientes: Porque si, Por alcanzar metas, Porque nos gusta, Porque nos sentimos vivos, Porque mientras sirva el cuerpo hay que usarlo….Porque ahora mis compañeros en estos viajes, son mis amigos para siempre.

¿Y que sigue?, Pues…. Caminemos para arriba
Xíimbal ka’anal

Ya somos más…

18 de marzo de 2009, Cancún Quintana Roo.
Ing. José Alonso Novelo Mendoza
jnovelo@ingenieriatotal.com
jnovelo@yucatanonline.com