lunes, 2 de agosto de 2010

Ruta Salsipuedes

El Arte de Seducir a la Naturaleza

Ruta Salsipuedes

“La improvisación es la madre de las desgracias”

“Cuando algo puede salir mal, va a salir mal”

“Respeta a la máxima expresión de lo natural, en ello está el porqué de tu existencia”

Comenzando con la búsqueda de los caminos usando las herramientas que tenemos a la mano, acompañada de la curiosidad de cómo le haremos para llegar a cierto punto que queremos conocer, comenzamos cualquier actividad, que para nosotros es de exploración y para muchos no es mas que un día mas en sus vidas de trabajo…hay que tomar en cuenta que los caminos no se hicieron por generación espontánea, alguien los tuvo que haber hecho. Está claro que no fuimos los primeros.


Sin embargo, como si lo fuéramos, los primeros, nos es siempre importante preparar lo necesario para recorrer cada ruta que nos trazamos. Tomamos en cuenta que cada una de ellas tiene un grado de dificultad diferente y que merece una atención especial.


Para esta reseña, me enfocaré a generalizar las situaciones como se fueron presentando, haciendo énfasis en que siempre se repiten o hay una probabilidad de que se den en cualquiera de las salidas a hacer actividades al aire libre.


- En junio trazamos esta ruta que va al norte de Quintana Roo y salimos a la laguna frente a Holbox. Cruzaríamos la sabana de Salsipuedes – 105 kms son en total de recorrido.


Por la naturaleza de la actividad, se trazó de forma electrónica la ruta y se grabó en un GPS. Aunado a ello, se acordó la velocidad del recorrido. Observamos que durante el mismo, un 70 % del mismo era en un camino que se podía ir a 20 kms por hora, por lo que el manejo de las holguras sería importante. Con una velocidad promedio de ese tipo, la ruta la podríamos completar en 5 horas con 30 min sin holguras. La realidad es que en ella se presentaban diversos factores que nos hicieron inclinarnos en un recorrido total de 8 horas. Manejar 3 horas de holgura. En un tramo de 1500 mts, no nos quedaba claro que tipo de terreno se iba a presentar. Calculamos entrar a ese sitio a una hora donde solo nuestro esfuerzo físico sea variable…que el sol no sea un factor que nos mermara. Decidimos entonces salir a las 5 am y recorrer 35 kms lo mas pronto posible para llegar al tramo complicado.


Para 8 horas de actividad física de esta naturaleza y al ritmo que llevaríamos, cada quien, en base a su experiencia, calculo cuanto liquido y comida llevaría. Se llevó un mínimo de 5 litros por persona.


Todavía no terminábamos con el análisis, lo anterior no es suficiente para ya estar listo. Recámaras, parches, bomba portátil, herramienta básica, cortacadenas, casco, guantes, camisa de manga larga, lentes, cámara, kit serpentera, botiquín de primeros auxilios, celulares cargados, bicicletas en buenas condiciones mecánicas, lámparas para el casco, luz roja destellante para señalizar de noche…se realizaron las últimas llamadas para poder descansar bien y así rendir en un camino que para nosotros es desconocido.


5:15 am se inicia el recorrido, dejamos los vehículos a buen resguardo y estimamos que a las 2 de la tarde estaríamos de vuelta. 10 kms de pavimento, a una velocidad superior a la programada, sin despegarnos uno del otro. Lo hacemos de esta forma para aprovechar la energía de los mas fuertes los cuales cortan el aire y ayudan a que los de atrás se desplacen usando menos energía.

Entrando al camino de terracería es complicado usar la técnica anterior, por lo que procuramos ir a la velocidad programada.


En el kilómetro 15, solo faltó un descuido para meter la llanta delantera en un hoyo y salir catapultado y caer al piso. Por la velocidad no pasó a más que de golpes y un esguince en la muñeca derecha. Aun no terminaba de salir el sol y ya teníamos el primer percance. Decidimos que en el kilómetro 20 pararíamos y descansaríamos un rato aprovechando la holgura extra que teníamos por haber incrementado la velocidad promedio en el primer tramo. El botiquín de primeros auxilios contiene dos cafiaspirinas los cuales sirvieron para aminorar el dolor del esguince y continuamos ya con el programa ajustado y confiando que podíamos mejorar el ritmo.


En el kilómetro 30, tuvimos el segundo percance, una rama se incrustó en la llanta trasera de una de las bicicletas y eso ocasionó que el desviador se rompiera. Con las herramientas y el cortacadenas se realizó un ajuste a la cadena para poder seguir avanzando. A otro ritmo, por los golpes de la caida y el incidente con el desviador, continuamos y al kilómetro 37 llegamos al final del camino y empezaba la sabana. Ahí donde en el mapa se veía que el camino se terminaba comenzamos a caminar rumbo a donde reiniciaba. Faltaron 14 kilometros para llegar a nuestra meta.


Las decisiones ya estaban tomadas un día atrás, si en 4 horas no lográbamos llegar a la meta, nos regresábamos, y así lo hicimos. 9:15 am regresamos

Para ese entonces el efecto de la cafiaspirina ya había pasado. El dolor en el esguince era intenso y se complicaba apoyar la mano en el manubrio. La velocidad promedio disminuyo a 10 kms por hora máximo, no se podía ir mas rápido por el dolor intenso. Teníamos que regresar 37 kilómetros a esa velocidad o menos. La velocidad de un grupo es la que imprime el elemento más lento. Regresando nos separamos unos de otros por decisión de todos. Se quedó atrás la reparación de la bicicleta rota en el desviador para ajustar la cadena de tal forma de no lastimar otros componentes. Un rato después decidieron, los que estaban física y mecánicamente hablando mejor, se iban a ir por la camioneta para regresar subir las otras dos bicicletas y concluir con la actividad.

El camino por el que transitamos es usado de manera cotidiana, huellas de vehículos, rezagos de trabajos topográficos, presencia de latas y otras cosas mas lo delataban. Un camión para carga de tres toneladas pasaba por el camino de regreso a la ciudad y se aprovechó la oportunidad y nos brindaron ayuda llevándonos de vuelta.


Finalmente regresamos a la hora que teníamos en el plan, antes de las 2 de la tarde a las camionetas. Dos de nosotros en el camion de tres toneladas y los otros concluyeron en sus bicicletas.


¿Que fue lo que reafirmamos con esta salida? La pasión por estar en sitios que te hagan sentir que eres tu parte de el, la naturaleza plena, la planeación grupal de la salida, el no subestimar el sitio, el ir con lo necesario para afrontar alguna situación probable, distribuir la carga, no separarse, mantener el plan y los compromisos, aprovechar las oportunidades que se te presentan en el camino, la tolerancia al medio y a las situaciones, el respeto a cada uno de los miembros, a sobre llevar de la mejor manera los percances…a respetar, comprender, afrontar, estudiar y colaborar con humildad. No puede pasar algo malo si sigues con los planes establecidos y no pretender faltarle al respeto al lugar ni a tus compañeros saliéndote de lo previamente establecido.


Está ruta tiene un grado de dificultad diferente a muchas otras. El lugar aun no está tocado por el hombre y la sabana, “Salsipuedes”, hace honor a su nombre. Mucho cuidado con ella. Mis respetos al sitio. Y también a todos los demás donde hemos estado, según te comportas en el, el sitio te recibirá, te tratará y dejará huellas, buenas o malas. Hay que saber seducir a la naturaleza para que esta te trate y te reciba bien. La clave es: “Como tratas, te tratarán”. Lo anterior es aplicable, no para un individuo, sino también al comportamiento de un grupo cualquiera que sea su número.


Ya veremos cuando regresamos por ahí para lograr cruzarla. Lo que si es que se requiere mucho mas de lo que pensamos que pudiera requerirse en esta ocasión.


Y seguiremos caminando...


José Novelo

2 de agosto de 2010.

Para ver las fotos del sitio www.caminodeljaguar.com